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viernes, 12 de febrero de 2016

Potenciar la médula ósea y la función

inmune durante el tratamiento 

contra el cáncer

por Jake Paul Fratkin, OMD, LAc


Una de las principales consecuencias de someterse a quimioterapia o radioterapia es el daño a la médula ósea. Esto afecta directamente la inmunidad total afectando la producción de células madre de la médula ósea, glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.
Muchos pacientes desarrollan anemia considerable y hasta púrpura trombocitipénica. El daño a los agentes inmunes es muy significativo que los pacientes corren el riesgo de una recurrencia de su cáncer original y están en mayor riesgo ante infecciones oportunistas.
Los pacientes que han sido tratados por cáncer en hospitales de medicina occidental en China son animados rutinariamente a combinar la quimioterapia o radiación con hierbas chinas para minimizar el daño a la médula ósea y mitigar otros efectos secundarios. La mejor terapia herbal es la adaptada a la condición del paciente semana a semana a lo largo del curso del tratamiento. Sin embargo, ciertas prescripciones y productos herbales pueden ser dadas a los pacientes sin ajustes semanales que pueden ofrecer considerable apoyo.
Tratamientos médicos
La quimioterapia comenzó en 1943 con la aplicación terapéutica de gas mostaza al linfoma maligno y luego en 1948 a la leucemia infantil. El enfoque citotóxico ha sido desarrollado y mejorado continuamente hasta la actualidad. Como es conocido, la quimio resulta tóxica para las células sanas, como también para las neoplasias malignas.
En Norteamérica, la quimioterapia es aplicada a muchos cánceres, aun cuando la ciencia y la demografía indican limitado o ningún efecto. Los cánceres con un alto rango de proliferación responden bien a la quimioterapia, incluyendo los uterinos, leucemia y linfoma, que representan el 3% de los cánceres.  La quimioterapia tiene un efecto mínimo y solamente temporal en cánceres con una tasa de proliferación baja tales como los de pulmón, hígado o colon. La aplicación de la quimioterapia en estos tumores induce efectos secundarios graves de fatiga, náuseas e inhibición inmunológica, pero más significativamente, puede acelerar una espiral descendente que termina en una muerte temprana. La quimioterapia daña el tejido normal, destruye los glóbulos blancos y daña el revestimiento de la membrana mucosa del tracto gastrointestinal. También daña las neuronas, causando pérdida de la función cognitiva y neuropatías periféricas. Además, las células cancerosas expuestas a quimioterapia mutan rápidamente, causando resistencia a los medicamentos. Entonces se dan simultáneamente las drogas múltiples.
La radiación se aplica mejor en tiroides, laringe y tumores pequeños o aislados, tales como en la lengua, en el nasofaríngeo. Es el tratamiento preferido para el cáncer de próstata, linfoma aislado y cáncer rectal. También se usa para tratar paralelamente después de la extirpación quirúrgica de un tumor en la mama, pulmón, riñón y cerebro. La radiación provoca quemadura y efectos secundarios de garganta seca, fiebre, etc.
Enfoque de  combinación de  medicina tradicional china – occidental
La integración de la medicina herbaria china con terapias occidentales para el cáncer ha sido estudiada extensamente durante los últimos 30 años. Ahora es habitual combinar las dos, con pruebas que demuestran la mejora de la función inmune, tasas de aumento de la supervivencia y reducción de los efectos secundarios comunes. También mejora la efectividad de la quimioterapia y la radiación, lo que permite aplicar dosis más pequeñas.
La reducción de los efectos secundarios es frecuentemente utilizada para los síntomas digestivos de falta de apetito, náusea o vómitos y diarrea. Las hierbas también son usadas para reducir la fiebre, aftas, palpitaciones, insomnio, fatiga. Específico a nuestro tema son los efectos negativos sobre la médula ósea, que afectan el conteo de glóbulos blancos, el recuento de glóbulos rojos y el recuento de plaquetas.
La estrategia de la MTC para aminorar los efectos secundarios de la quimioterapia son: renovar el qi y la sangre, tonificar y armonizar el bazo y el estómago, nutrir el hígado y el riñón y disipar el calor tóxico, si está presente. Los principios de tratamiento para la radiación son estos: disipar el calor tóxico, nutrir el yin para generar qi y sangre fluidos, frescos y renovados, vigorizar el bazo y armonizar el estómago, como nutrir el hígado y el riñón.
Tratar el daño a la médula ósea
Tanto con la radiación como con la quimioterapia bajan los glóbulos blancos (GB), los glóbulos rojos (BR) y las plaquetas. La consecuencia más grave es la destrucción de GB. En la terapia de radiación, el conteo puede ir tan bajo como .6 x 109/l; (lo normal es 3.8 – 10.8 con óptimo en 5.0 – 7.5).
Los daños causados por la quimio dependen de qué agentes tóxicos de la quimioterapia se utilizan. La supresión de la médula ósea ocurre una a tres semanas después del inicio de la quimioterapia y continúa durante dos a cuatro semanas siguientes a la terminación de la quimioterapia. En China, se recomienda suspender la quimio/radioterapia cuando los GB alcanza menos de 3.0 o las plaquetas alcanzan  menos de 80 x 109/l. Niveles peligrosamente bajos de glóbulos blancos podrían ser < 2.0 x 109/l, y especialmente si los neutrófilos se vuelven a menos de 0.5. Y aun así, el 28% de los pacientes mostrarán neutrófilos cayendo por debajo de 0.1, en ese momento hay gran riesgo de septicemia bacteriana.
Medicina herbal china
En China, se ha determinado que las infecciones secundarias se reducen notablemente tomando hierbas chinas antes, durante y después de la administración de radiación o quimioterapia. Los principios del tratamiento son tonificar el qi y la sangre, nutrir el yin de riñón y de hígado y el jing, disipar el calor tóxico y potenciar  el yang en pacientes  con deficiencia de yang. Según Alleviating the Side Effects of Cancer Treatment [Aliviar los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer] (People's Medical Publishing House, 2007) hay dos maneras diferentes de tratar la supresión de la médula ósea. La primera es aplicar una fórmula básica de quimioterapia o radioterapia muy modificada para afrontar la  supresión de la médula ósea. La segunda es abordar directamente la supresión de la médula, independientemente de si es debido a la radiación o quimioterapia. (La dosis aquí representa proporciones de ingredientes basados en una receta de 100 g.)
La fórmula básica de quimioterapia es la siguiente: 
huang qi (Radix Astragali)                                                                     12g.
dang shen (Radix Codonopsis)                                                              12g. 
bai zhu (Rhizoma Atractylodis Macro)                                                 9g.
nü zhen zi (Fructus Ligustri Lucidi)                                                      8g. 
gou qi zi (Fructus Lycii)                                                                           8g. 
tu si zi (Semen Cuscutae)                                                                         8g. 
ban xia (Rhizoma Pinelliae)                                                                    8g. 
fu ling (Poria)                                                                                             9g.
chen pi (Pericarpium Citri Reticulatae)                                                8g.
 ji nei jin (Endothelium Corneum Galli Gigeriae)                               8g. 
shen qu (Massa Fermentata)                                                                   8g.
En esta fórmula, huang qi, dang shen y bai zhu tonifican el qi por 34% de la fórmula, con tu si zi tonifican el yang y gou qi zi nutre la sangre y el yinBan xia, fu ling ay chen pi son tres de las cuatro hierbas encontradas en Er Chen Tang. Cuando se mezclan con ji nei jin y shen qu, ellas resuelven la flema en el y la estasis de alimento en el  estómago, loa que comúnmente se manifiestan durante la quimioterapia, causando náusea.
Para la radio terapia, la fórmula básica es la siguiente:
huang qi (Radix Astragali)                                                          11g, 
bai zhu (Rhizoma Atractylodis Macro)                                     7g, 
sheng di huang (Radix Rehmanniae)                                       11g, 
mai men dong (Radix Ophiopogonis)                                       7g, 
shi hu (Caulis Dendrobii)                                                             7g, 
nü zhen zi (Fructus Ligustri Lucidi)                                           7g, 
ban xia (Rhizoma Pinelliae)                                                        7g,
zhu ru (Caulis Bambusae)                                                            7g, 
huang lian (Rhizoma Coptidis)                                                  6g, 
jin yin hua (Flos Lonicerae)                                                        7g,
 fu ling(Poria)                                                                                 8g, 
chen pi (Pericarpium Citri Reticulatae)                                    7g, 
ji nei jin (Endothelium Corneum Galli Gigeriae)                    7g.
Aquí, jin yin hua y huang lian disipan el calor debido a la quemazón; mientras mai men dong, shi hu y nu zhen zi nutren el yin. Las hiernas adicionales sustentan el qi y la sangre, y despejan la flema y la estasis de alimentos. Tanto para la quimioterapia como para la radiación, la fórmula básica puede ser modificada para restablecer la integridad de la médula ósea. Escoger y añadir de he shou wu (Radix Polygoni Multiflori), shu di huang (Radix Rehmanniae Praep), dang gui (Radix Angelicae Sinensis), rou cong rong (Herba Cistanches), bu gu zhi (Fructus Psoraleae), e jiao (Asini Corii Gelatinum), o gui ban (Concha Chinemys/Testudinus).

Tratar directamente la médula ósea
Se puede usar las fórmulas anteriores individualizadas o aplicar una fórmula dedicada a reponer directamente la médula ósea. Las hierbas son: dang shen (Radix Codonopsis), tai zi shen (Radix Pseudostellaria Heterophylla), ren shen (Radix Panax Ginseng), huang jing (Rhizoma Polygonati), dang gui (Radix Angelicae Sinensis), shu di huang (Radix Rehmanniae Praep), e jiao (Asini Corii Gelatinum), he shou wu (Radix Polygoni Multiflori), gui ban (Concha Chinemys/Testudinus), y ji xue teng (Radix Spatholobi/ Millettiae).
Aquí, dang shen, tai zi shen, ren shen y huang jing tonifican el qi, mientras dang gui, shu di huang, e jiao y he shou wu tonifican la sangre. Gui ban astringe la fórmula en la médula ósea y ji xue teng ayuda a la médula ósea a distribuir la sangre hacia afuera.  La hierba principal, xian he cao, es asignada clásicamente en la categoría de detener el sangrado. La investigación moderna señala que tiene un efecto sinérgico de mejorar las plaquetas y los glóbulos rojos.
En general, integrar la terapia herbal china con la quimio o radioterapia convencional se ha demostrado que ayuda a la médula ósea a recuperarse del daño y promueve significativamente la producción de glóbulos y agentes inmunes.
Fuentes:
1.       Alleviating the Side Effects of Cancer Treatment, 2nd Edition, Zhang Dai-zhao etc, People's Medical Publishing House, Beijing, 2007.
2.      Cancer Treatment with Fu Zheng Pei Ben Principle, Pan Mingji, Fujian Science, 1992.
3.      Integrating Conventional and Chinese Medicine in Cancer Care, A Clinical Guide, Tai Lahans, Churchill Livingstone, 2007.
4.      Management of Cancer with Chinese Medicine, Li Pewen, Donica Publishing, 2003.



domingo, 11 de marzo de 2012

Los estados anímicos y su relación                con la salud física
El camino a la autorrealización                       y su influencia sobre nuestra salud


Recuerda, tu responsabilidad es tal, que no la puedes pasar a ningún otro, no la puedes arrojar sobre ningún otro. Tu responsabilidad es absolutamente tuya. Tú tendrás que pensar, tú tendrás que sentir, tú tendrás que meditar, tú tendrás que corregir tus equivocaciones.

Y déjame que te recuerde de nuevo: quizás te encuentres en situaciones en las que  antes nunca te encontraste y te preguntas ¿porque debes pasar por ellas?  Te recomiendo que mantengas Activa tu Atención Consciente para Sobrepasar esa determinada situación (aprendiendo la enseñanza que Dios te quería dar) porque si al contrario transitas por ella sin aprender el significado en cualquier otro momento futuro volverá a ti de una forma diferente para que aprendas la Enseñanza.

La mente ejerce mayor influencia entre nosotros, por eso vale la pena tratar de alcanzar la paz mental y la salud global ( cuerpo- mente – espíritu- emoción ). El progreso material es importante pero debemos equilibrarlo con nuestra paz interior y  al alcanzarla seremos capaces de enfrentar situaciones con calma y madurez.

Las emociones perturbadoras son las que mas afectan nuestra paz interior, todos esos pensamientos, emociones y sucesos mentales que reflejan un estado mental negativo o poco comprensivo inevitablemente socavan nuestra experiencia de la paz interior.

Las emociones perturban nuestra paz interior y produce efectos  agotadores en nuestra salud física. La cualidad mas maravillosa de la mente es que puede transformarse, y así se transforma la mente, superar sus emociones perturbadoras y alcanzar la paz interior. Y si lo logras ayudaras al mundo entero.
Hay evidencia del uso de la imaginación en la medicina de la época aristotélica, y los alquimistas descubrieron que la visualización era una herramienta útil para modificar la realidad material del cuerpo. Esos antiguos descubrimientos han sido corroborados por investigaciones médicas recientes que apoyan la noción de que la visualización produce efectos sobre nuestro organismo.

LOS DERMATÓLOGOS han observado que las enfermedades de piel prevalecen en los pacientes que alientan resentimiento, autocompasión, frustración, ansiedad, culpa y disgusto consigo mismos.

Durante años podemos suprimir nuestras emociones negativas, pero finalmente brotan como burbujas supurantes y encuentran alivio en síntomas físicos.

De acuerdo con nuestras debilidades y predisposiciones naturales, esta conversión de energía nerviosa puede dar origen a enfermedades de piel psicosomáticas, dolores de cabeza, alteraciones intestinales, reumatismo, ataques cardíacos o cáncer.

Las personas que habitualmente se irritan por problemas emocionales y permiten que ‘queden bajo su piel’, pueden resultar con problemas que en algún momento brotan como lesiones irritantes en la superficie de su cuerpo.

LOS CARDIÓLOGOS han demostrado que los ataques cardíacos son particularmente comunes en individuos agresivos, competitivos y obsesionados por el tiempo. Los gastroenterólogos han observado una relación similar entre las actitudes emocionales y las enfermedades intestinales y estomacales.

Con frecuencia se encuentra que las úlceras pépticas están asociadas a la ansiedad o a la hostilidad reprimida. Los estados de ansiedad prolongados son, obviamente, dañinos para el estómago, así como para otros órganos.

LOS ESPECIALISTAS EN CÁNCER han aportado más contribuciones para esbozar la actitud mental ideal. El Dr. Lawrence LeShan, un  psicoterapeuta clínico, analizó las historias de vida de más de 500 pacientes de cáncer. Su investigación, descripta en ‘YOU CAN FIGHT FOR YOUR LIF’E, reveló un estrecho vínculo entre la depresión y la angustia y la aparición del cáncer.
Muchos pacientes se sentían vencidos por la ruptura de relaciones muy estrechas, contrariedades emocionales que habían intentado ocultar por todos los medios. Como resultado llevaban una vida caracterizada por sentimientos encubiertos de angustia reprimida, un estado de ánimo que alteró su equilibrio neurohormonal y probablemente tuvo un efecto adverso sobre su respuesta inmunológica.

Estudios similares realizados por otros investigadores médicos han confirmado la certeza de la observación de LeShan. El Dr. A. H. Shmale y el Dr. H. Iker, de la Universidad de Rochester en Nueva York, dedicaron su atención a un estudio de pacientes femeninas con cáncer cervical.

Encontraron que estas infortunadas mujeres comúnmente experimentaban frustración y angustia por conflictos emocionales que se sentían impotentes para resolver.

Mediante el empleo de mediciones psicológicas pudieron identificar de antemano a estas ‘personalidades propensas al desamparo’.

De esta manera pudieron tomar a un grupo de mujeres saludables con una predisposición biológica al cáncer cervical y predijeron con una certeza del 72,5% cuáles llegarían a desarrollar tumores malignos. Todo el mundo pasa por momentos esporádicos en que se siente disgustado, desamparado, ansioso, desanimado, desgraciado, resentido o frustrado.

La experiencia ocasional de estos sentimientos negativos es a la vez natural y saludable, puesto que nos alerta sobre defectos en nuestro ambiente emocional y nos motiva a hacer los cambios necesarios en nuestro estilo de vida para restaurar nuestra salud psíquica y nuestro bienestar físico.

Los problemas sólo surgen cuando estas emociones pasajeras persisten y llegan a transformarse en estados de ánimo permanentes. Cuando sucede esto, pueden aparecer úlceras gástricas como resultado de estados persistentes de hostilidad frustrada o presentarse ataques cardíacos debidos a actitudes de agresión no aliviada. 

Las actitudes mentales son determinantes importantes de la salud como condicionantes cruciales de la longevidad. El modo en que pensamos y sentimos condiciona la CALIDAD de nuestra vida y con frecuencia controla también su CANTIDAD.

Esto se vio demostrado por un estudio prospectivo . Los hombres fueron elegidos porque presentaban antecedentes académicos, condición social y posición económica similares. Todos estaban en su cuarentena al comienzo del estudio y disfrutaban de buena salud.

Una década después veinte de esos hombres habían muerto, mucho antes de alcanzar la edad de la jubilación. Pero las muertes no se produjeron al azar.

Las pruebas mostraron que sólo el 3% de los hombres emocionalmente sanos habían muerto a los cincuenta y tres años, en tanto que el 38% de los hombres que tenían los puntajes menores en salud mental habían muerto o estaban crónicamente enfermos a esta temprana edad.

 Los psicólogos han seguido esta línea de investigación y en este proceso nos han presentado un panorama aún más claro de las actitudes emocionales que promueven la salud y realzan la vida.

Pocas contribuciones en este campo han sido mayores que las de Abraham Maslow, ex presidente de la American Psychological Association, uno de los pensadores más originales del movimiento sobre el potencial humano. Comenzó con un análisis del carácter de dos seres humanos excepcionales, sus maestros Max Wertheimer y Ruth Benedict.

Los consideraba ejemplos admirables de individuos exitosos y bien adaptados y deseaba ver qué los había ayudado a tener éxito. Cuando estudió las notas que había tomado encontró, para su sorpresa y deleite, que tenían en común ciertas características y valores.‘Estaba hablando de un tipo de persona’, recordó más tarde, ‘no acerca de dos individuos incomparables’.

Alentado por este resultado extendió su estudio a una variedad más amplia de individuos dignos de envidia. A diferencia de sus colegas, que pasaban su vida en el estudio de los enfermos mentales y de los marginados sociales, Maslow pensaba que sería más revelador estudiar la vida de personas excepcionalmente saludables, competentes y satisfechas.

Una vez más descubrió que estos destacados individuos, cualesquiera fueran sus ocupaciones y estilos de vida física, compartían ciertas características mentales importantes. Todos estaban comprometidos en una tarea o causa que les proporcionaba un intenso sentido de motivación y utilidad.

Todos tenían una idea clara de su propia identidad y podían hacer juicios de valor independientes sin sentirse demasiado influidos por las opiniones y creencias de los otros. Eran autónomos y tenían confianza en sí mismos y aun así se relacionaban fluidamente con sus parientes, colegas y amigos.
Además, se encontró que estos individuos ‘autorrealizados’ eran más espontáneos que rígidos y más serenos que ansiosos. Como resultado de su investigación había identificado un síndrome de mentalidad saludable, un conjunto de características emocionales que actuaban conjuntamente en forma sinérgica para promover la satisfacción, la salud, las relaciones felices y el logro exitoso de objetivos y aspiraciones vitales.